Comenzamos a sospechar el consumo de drogas cuando vemos a nuestro familiar hijo, esposo, hermano o padre con comportamientos que no han sido habituales en la familia.

Los más comunes son la aparición de droga que nadie sabe de donde salió o es de algún amigo o conocido; la llegada de amigos nuevos, de ese mismo día, del cual no sabemos ni nombre ni adonde vive; les va mal en el colegio o en el trabajo, peor de lo esperable; viven con el sueño cambiado, están despiertos de noche y duermen hasta pasado el mediodía; nunca se sientan a comer o salen con su familia; faltan cosas o dinero del hogar sin explicación posible. La familia se desorienta y se preocupa y allí surge la duda y la consulta por el consumo.

Acompañamos al paciente y a su núcleo social proponiendo un tratamiento basado en talleres grupales y terapia individual, vincular y familiar. Contamos con internación, hospital de día, de mediodía, tratamiento ambulatorio y casa de noche y lo acordamos conjuntamente según las características del paciente, su contexto personal y familiar, antecedentes de consumo y necesidades laborales.

Nuestro departamento de Asesoría Legal Institucional optimiza los recursos de la familia para lograr la incorporación del adicto a un plan de tratamiento posible y apela a las obras sociales y prepagas a cubrir esta patología crónica y progresiva.


Urgencias

Difícilmente un adicto consumiendo tome conciencia de la gravedad de esta conducta en su vida. Junto con sus familiares y circuito social trabajamos para programar una intervención que lleve a tu familiar a integrar un plan de tratamiento acorde a sus necesidades.

Contá con nuestra asistencia las 24hs y acompañamiento terapéutico especializado en adicciones.

DEJAR LAS DROGAS ES POSIBLE